Románico de la Jacetania. Santa María de Iguácel. El templo


El templo

Es un templo de planta rectangular, nave única muy alta (unos 13 metros) y ábside semicircular. De hecho, es es una de las primeras iglesias de Aragón con cabecera semicircular. Su estado de conservación es muy bueno y ha sufrido muy pocas modificaciones a lo largo de los siglos.

El templo es es una de las primeras iglesias de Aragón con cabecera semicircular.


Cuenta con 22 capiteles esculpidos en total, en el interior y en el exterior, así como modillones decorados. La talla de la Virgen de Iguácel, del siglo XII, se conserva en el museo de Jaca. Una reja de hierro, que cerraba el altar mayor, también es de la misma fecha y está en el mismo museo. Destacaremos el frontal del altar, del siglo XIII, que representa escenas de la vida de la Virgen. Los frescos del altar mayor son una maravilla.

El segundo domingo de julio se celebra una peregrinación de las gentes del valle hasta esta iglesia.

Cartel informativo: "La planta. Consta de una nave rectangular de bastante altura, cubierta por una armadura de madera bajo el tejado a dos vertientes. La cabecera, de menor talla que la nave, está formada por un corto presbiterio cubierto por bóveda de cañón y un ábside bajo bóveda de cuarto de esfera. La nave tiene tres puertas: al norte la que da acceso a la torre cuadrangular, frente a ella la de acceso lateral por el muro sur, abierta durante la restauración y, al oeste, la entrad principal a la iglesia.

Cartel informativo: "Los dos ventanales del muro sur. Son de arco de medio punto apoyados en una pareja de columnas con capitel. Una imposta decorada une ambos a la altura de los capiteles y se prolonga hacia arriba, casi hasta la cornisa, creando un marco que corona el conjunto".

La nave tiene tres puertas



La portada

Tiene cinco arquivoltas. Sobre la portada tenemos una inscripción que da la fecha de 1072 y que dice: "Esta es la puerta del Señor por donde entran los fieles en la casa del señor, que es la iglesia fundada en honor de Santa María. Ha sido fabricada por mandato del conde Sancho junto con su esposa Urraca. Ha sido terminada en la era 1110 (1072 en nuestro calendario actual), reinando Sancho Ramírez en Aragón, el cual ofreció por su alma en honor a Santa María la villa llamada Larrosa, para que le dé el Señor la vida eterna, amén. El escritor de estas letras se llama Aznar y el maestro de las pinturas se llama Galindo Garcés." De esta inscripción hay que destacar su rareza y que ofrezca nombres propios, pues nada de eso es habitual en el románico. Asimismo, cuando habla del autor de las pinturas seguramente se está refiriendo al autor de las esculturas de los capiteles.

Inscripción de la portada y canecillos


El texto en latín:

- Línea Superior:

HEC EST PORTA DNI VNDE INGREDIVNTVR FIDELES IN DOMVM DN QVE EST EGLESIA IN HONORE SANCTE MARIE FVNDATHA IVSSU SANZIONI COMITI EST FABRICATA

Línea Inferior:

VNA CVM SVA CONIVGE NOMINE VRRACCA IN ERA T CENTESIMA X EST EXPLICITA REGNANTE SANZIO RADIMIRIZ IN ARAGONE QVI POSVIT PRO SVA ANIMA IN HONORE SANCTE MARIA VILLARROSSA "NOMINE VT DET DOMINVS REQVIEM EVM AMEN"

- (D)OMVM DN QVE EST EGLESIA IN HONORE

(REG)NANTE REGE SANZIO RADIMIRIZ IN ARAGONE

SCRIPTOR HARVM

LITTERARVm NomInE AZENAR

MAGISTER HARVm PICTVRA

RVm NomInE GALINDO GARCES

Inscripción de la portada y canecillos. Destaca el exvoto de la pierna.

Encontraremos una serie de canecillos en la zona de la portada con figuras humanas, animales, motivos geométricos y vegetales, así como un exvoto en forma de pierna humana. Concretamente, nos presentan a Daniel y los leones, personaje con bolsa de monedas (la avaricia), aves con las cabezas entre las patas.

Daniel y los leones

El avaro


La figura de Daniel y los leones también puede interpretarse como una representación del "señor de los animales". La figura del "Señor de los Animales" viene de los pueblos cazadores del Paleolítico: cuando se sale a cazar o pescar, se pide a la divinidad que proporcione caza o pesca suficiente, con el debido respeto a las especies, pues el Señor de los Animales se encarga de proteger a las bestias para que no se extingan y siempre haya caza y pesca suficiente. Por el mismo motivo, el Señor de los Animales castiga a quien practica la caza y la pesca  ilimitada y arbitraria.

Inscripción de la portada y canecillos


Cartel informativo: "La portada. Sobresale del muro en un cuerpo avanzado, que se prolonga hacia arriba en dos contrafuertes que escoltan el ventanal superior, de arco de medio punto apoyado sobre columnas con  capiteles.

"La portada en sí la forman cinco arquivoltas: la más interior dovelada simple, le sigue otra decorada con palmetas, un baquetón triple, otra dovelada y un cordón ajedrezado. Descansan todas sobre una imposta de palmetas que culmina las jambas y los capiteles. Sobre el conjunto, un tejaroz de cornisa ajedrezada sujeto por canecillos decorados bajo los cuales queda la inscripción latina".

Inscripción de la portada y canecillos



La torre

Es cuadrangular y posiblemente del siglo XIV ó XV, posterior al templo. Aqui es donde las monjas tenían sus habitaciones. Originariamente era mucho más alta que lo que ahora contemplamos.



Capiteles del ábside, exterior

Veremos personajes entre aguas, águilas, motivos vegetales y geométricos. 

Mercia Eliade sobre las aguas: "Podríamos decir en síntesis que las aguas simbolizan   la totalidad de las virtualidades; son 'fons et origo', matriz de todas las posibilidades de existencia. "¡Agua. Tú eres la fuente de todas las cosas y de toda existencia!", dice un texto indio, sintetizando así la larga tradición védica". Las aguas son el fundamento del mundo entero; son la esencia de la vegetación, el elixir de la inmortalidad, son semejantes al 'amrita'; confieren larga vida y fuerza creadora; son el principio de toda curación, etc. "¡Que las aguas nos traigan el bienestar!", exclamaba en sus oraciones el sacerdote védico. "¡Las aguas son, en verdad, sanadoras; las aguas alejan y curan todas las enfermedades!"."

Personajes en las aguas



El águila es un ser espiritual, vive en el cielo, junto a los dioses. Por su capacidad de caza y su agresividad es el animal que manda en las alturas. Para los celtas, el águila simboliza renacimiento, relacionada con el sol; si sobrevolaba a un ejército, era señal de victoria. Los romanos la llevaban como insignia de las legiones. En China representa el principio masculino yang. Fulcanelli la equipara con la luz. Para Jung es el símbolo del padre.

El águila es un ser espiritual, vive en el cielo, junto a los dioses


Cartel informativo: "El ábside. Tiene cuatro contrafuertes, dos en los extremos, que dividen al muro en tres paños, abriéndose en cada uno un ventanal con arco de medio punto apoyado en columnas con capiteles decorados. A la altura de éstos, una imposta decorada se prolonga hasta cada contrafuerte. La cornisa es ajedrezada y se asienta sobre canecillos."

Capitel del ábside: monos

Capitel del ábside: piñas




El interior

Contiene capiteles de personajes en el agua, una figura desnuda con dos serpientes a ambos lados de la cabeza, dos pequeñas cabezas, un ave, motivos geométricos.

La serpiente, como muda de piel cada año, está asociada a la eternidad, pues se cree que nunca muere. Como vive en el interior de la Tierra, se la asocia con la Madre Tierra. Por eso es un animal tan especial en las cosmogonías antiguas.

El hecho de que haya dos serpientes obedece a la forma de pensar dualista o dialéctica, muy presente en todo el Románico. El pensamiento dualista nos presenta la realidad como el enfrentamiento de dos elementos iguales, que se oponen y se complementan a la vez. Angelus Silesius (siglo XVII) dice: "Dos hombres hay en mí: uno quiere lo que Dios quiere; el otro, lo que quiere el mundo, el demonio y la muerte."  Anteriormente,  Tomás de Aquino señalaba: "duo sunt in homine" (dos [realidades] están en el hombre). 

En el suelo tenemos dos signos con contenido energético. Uno de ellos es una lambda y el otro un circulo. Si nos ponemos mirando hacia el altar mayor (es decir, hacia el Este) y descalzos, el primer punto limpia de energía negativa y el segundo recarga de energía positiva, según nos cuenta el guía.

Interior del templo



El frontal del altar mayor

Es de influencia bizantina, en estilo gótico aunque con alguna reminiscencia románica. Representa escenas de la vida de la Virgen María y data del siglo XIII. Se encuentra en el Museo de Jaca.

Contiene escenas como la Anunciación, los Desposorios de la Virgen o la Duda de San José (tema tomado de los Evangelios Apócrifos), la Visitación con el abrazo de María e Isabel, Nacimiento de Jesús con al presencia de las comadronas Zelomí y Salomé (Evangelio Apócrifo del Pseuso Mateo), Anuncio a los Pastores, Presentación de Jesús en el Templo y el Tránsito de la Virgen. En el centro, dentro de una mandorla, está Jesús acogiendo a su madre que acaba de fallecer.

En las religiones precristianas la mandorla es la representación de la Diosa Madre, pues tiene la forma de una vulva. La escena que se representa en el Románico representaría a Dios saliendo de la vulva de la Madre Tierra. Los pitagóricos tienen la mandorla como una figura sagrada: dividiendo su altura por su altura tenemos la relación 265:153, que es la raíz cuadrada de 3. Son precisamente 153 el número de peces que se pescaron en un milagro de Jesucristo.

El frontal representa escenas de la vida de la Virgen María y data del siglo XIII
(foto: 
www.elviajedelalibelula.com)

La Anunciación
(foto: www.elviajedelalibelula.com)

Jesús acoge a su madre que acaba de "fallecer" 
(foto: www.elviajedelalibelula.com)

La Visitación 
(foto: www.elviajedelalibelula.com)

Presentación de Jesús en el templo (foto: www.elviajedelalibelula.com)


Tránsito de la Virgen  
(foto: www.elviajedelalibelula.com)

La Adoración de los Magos
 
(foto: www.elviajedelalibelula.com)



Las pinturas del ábside

Datan del siglo XV, en estilo gótico. Representan escenas de la vida de los santos (en la parte media), de la Virgen (en la parte más inferior) y del Calvario de Cristo (en la parte superior). En la parte central del ábside tenemos la Virgen de la Buena Leche. Asimismo, veremos a San Miguel y el Diablo, a Santiago vestido de peregrino, a Judas con una bolsa de dinero...La lactancia de la Virgen (la Madre Tierra) es el acto que confiere el don de la elocuencia y el de la sabiduría. Entre los alquimistas, la "leche de la Virgen" es el agua mercurial, elemento esencial en el proceso alquímico. Basile Valentín: "Cuando la piedra está hecha y preparada con verdadera leche de la Virgen, toma una parte de ella y hace puro y excelente oro". La representación de la Virgen sacando un pecho fue prohibida en el Concilio de Trento en 1563.

Las pinturas datan del siglo XV, en estilo gótico

En la parte central del ábside tenemos la Virgen de la Buena Leche, amamantando a su Hijo

A la derecha, San Miguel y el diablo

Escenas de la vida de los santos



Escenas de la vida de los santos