Románico del Bages i el Moianés - Sant Vicenç de Cardona - Historia

 Un poco de Historia: en torno a uno de los mayores yacimientos de sal de Europa

El espacio que ocupa el castillo de Cardona fue un asentamiento íbero en el 300 a.n.e., construido en torno a la explotación de las importantes minas de sal de este lugar. Por otra parte, se conocen actividades de explotación de la sal ya en el Neolítico medio, en el 4.000 a.n.e. En época carolingia, Luis el Piadoso en el 798 ordenó la fortificación  de este espacio, dentro de su estrategia de conquista de Barcelona. Así se formaría la Marca Hispánica o frontera sur del Imperio Carolingio con las tierras de al-Andalus.

La iglesia de Sant Vicenç es quizá la mejor muestra del primer románico catalán y está ubicada dentro del castillo de Cardona. Las obras se realizaron entre 1029 y 1040. Su construcción fue impulsada por el abad Oliba, dentro de su política de reforma de centros religiosos de los condados catalanes como Ripoll, Cuixá, Vich, Canigó o Montserrat. La iglesia de Sant Vicenç supone la introducción del Románico en la Catalunya medieval.

La iglesia de Sant Vicenç es quizá la mejor muestra del primer románico catalán y está ubicada dentro del castillo de Cardona


El abad Oliba (971-1046) está considerado como el padre espiritual de Catalunya. Hijo de una familia noble, realizó una gran labor cultural: mantuvo contactos con Europa, escribió varias obras, impulsó el 'scriptorium' de Ripoll convirtiéndolo en el centro europeo de traducción de textos árabes al latín contribuyendo a preservar la cultura de la Antigüedad, la biblioteca del monasterio de Ripoll llegó a ser una de las mayores de Europa; creó las Asambleas de Paz y Tregua, precedente de las Cortes catalanas...

El abad Oliba (971-1046) está considerado como el padre espiritual de Catalunya.

Cardona tuvo una gran importancia en la Edad Media debido a sus minas de sal. En el 872 el conde Guifré I concedió la primera carta de franquicias a los habitantes del castillo de Cardona. En el 986 hizo lo mismo el conde Borrell II, junto con ventajas fiscales para favorecer el repoblamiento. De esta forma, en el 1050 ya existía un núcleo de población estable en torno al mercado que se celebraba en el exterior del castillo y que sería el germen de la futura villa de Cardona.

Los señores de Cardona o "señores de la sal" tuvieron una importancia capital en la política catalana durante la Edad Media gracias al potencial económico que les proporcionaba el negocio de la sal. Incluso, a partir del siglo XVI, influyeron en la política española al integrar algunos de sus miembros en el aparato del Estado de la monarquía hispánica.

Montaña de sal de Cardona, en la actualidad (foto: WIkipedia)

La primera vez que se documenta la iglesia de Sant Vicenç es el 980. En ese momento ya habría una pequeña comunidad de monjes. Entre el 1029 y en el 1040 se harían las obras de ampliación que impulsara el abad Oliba. La nueva comunidad monacal, más numerosa que la anterior, estaba formada por un abad y 12 canónicos junto con varios sacerdotes; fue dueña de grandes posesiones, gracias a las donaciones que le hicieron los vizcondes de Cardona.

La iglesia fue abadía canónica hasta 1592 y a partir de entonces colegiata secular. Desde 1794 el castillo de Cardona se convirtió en cuartel militar: los monjes acabaron marchando y el templo fue usado como almacén.

Sant Vicenç. Los señores de Cardona o "señores de la sal" tuvieron una importancia capital en la política catalana durante la Edad Media gracias al potencial económico que les proporcionaba el negocio de la sal. (foto: wikipedia)

Cartel informativo: "La sal ha sido una importante fuente de riqueza a lo largo de la historia, por lo que el control y la explotación del yacimiento del valle salino de Cardona han sido codiciados desde tiempos inmemoriales. En la época de formación de los condados catalanes (s.IX-X), Cardona, frontera entre el mundo cristiano y el mundo musulmán, se convirtió en un lugar estratégico y los condes de Urgell y Barcelona le otorgaron una carta de franquicias que consolidó su poblamiento.

"Para controlar la montaña de sal y el primer poblamiento medieval, se constituyó un castillo, en la colina que los domina. Los vizcondes de Cardona se hicieron fuertes hasta convertirse en una de las familias más poderosas de la nobleza catalana. Vizcondes primero y más tarde condes y duques, acabaron vinculándose directamente con la casa condal de Barcelona y fueron conocidos como los reyes sin corona. Un ejemplo de su riqueza es la construcción en el castillo de la canónica de Sant Vicenç, que se convertiría en un emblema del arte románico catalán."

Posesiones de Sant Vicenç en toda Catalunya (foto: cartel informativo)

Folleto informativo: "Frontera con Al-Andalus, fortaleza asediada en mil batallas, en castillo de Cardona nunca fue conquistado por las armas durante sus más de once siglos de historia. En el III a.C, los íberos ya construyeron en este cerro un alcázar, desde el que dominaban las cordilleras del Pirineo y los campos de la Catalunya interior, al tiempo que protegían las minas de sal, oro blanco de Cadona y fuente inagotable de riqueza y poder.

"En este enclave se establecieron las tropas francas de Carlomagno, mordiendo territorio a los musulmanes en el ocaso del siglo VIII. Cien años más tarde, el conde Wifredo I "el Velloso" impulsó la construcción del castillo y otorgó la primera carta de población.

Wifredo I "el Velloso" impulsó la construcción del castillo y otorgó la primera carta de población.

"En el siglo XI, los señores de Cardona fijaron su residencia en la colina e iniciaron la edificación de las dependencias palaciegas y de la espectacular canónica de Sant Vicenç, obra fundamental del románico catalán. La riqueza proporcionada por la sal impulsó su poder, hasta el extremo de ser considerados reyes sin corona. Ésta sería su casa hasta el siglo XV, momento en que se desplazan a Barcelona.

"La evolución de la artillería obligó, en el siglo XVII, a mejorar las defensas del cerro, levantando baluartes e instalando cañones. El resultado fue una fortaleza inexpugnable jamás rendida durante los interminables asedios de las guerras de los Segadores, Sucesión, Independencia o Carlistas. Las instalaciones militares, que prácticamente acabaron derruidas, fueron reconvertidas en un Parador de Turismo único, que abrió sus puertas en 1976.

Exterior de Sant Vicenç. En el siglo XI, los señores de Cardona fijaron su residencia en la colina e iniciaron la edificación de las dependencias palaciegas y de la espectacular canónica de Sant Vicenç, obra fundamental del románico catalán.

Cartel informativo: "El principal señorío territorial de Cataluña era el ducado de Cardona, origen del linaje y centro desde donde se administraban todas las propiedades. El ducado se extendía por todo el centro del Principado y estaba conformado por las bailías de Sant Llorenç dels Morunys, Solsona, Cardona, Torà y Calaf. De todo el conjunto de rentas ducales, la explotación del yacimiento salino era la más importante. Por ello, los Cardona también fueron conocidos como los "señores de la sal".

"Desde el siglo XI, los vizcondes de Osona-Cardona fijaron su residencia en el castillo. En 1375 el antiguo vizcondado pasó a ser condado y, en 491, Fernando el Católico compensó la fidelidad del linaje a la corona con el título de duques. A lo largo de los siglos, la influencia de los Cardona les llevó a establecer vínculos políticos y familiares con la casa real de Barcelona y a intervenir en los principales acontecimientos del país. Asimismo, fueron almirantes de la Corona de Aragón y capitanes generales de sus ejércitos, además de ostentar el Toisón de Oro por concesión del emperador Carlos V. Por eso llegaron a ser conocidos como los reyes sin corona. Desde mediados del siglo XV, las ausencias cada vez más prolongadas de los señores provocaron que el castillo fuera perdiendo, progresivamente, el esplendor del pasado.

"Los Cardona se convirtieron en propietarios de numerosos dominios en Cataluña. Entre los siglos XII y XV reunieron un amplio patrimonio con la progresiva incorporación del marquesado de Pallars, de los condados de Prades y Empúries, del vizcondado de VIlamur y de las baronías de Arbeca y Juneda, de Entença, de la Conca d'Òdena y de Oliola. De esta forma, desde el castillo de Cardona se ejerció la administración fiscal y judicial de una extensión de 1.952 km2, aproximadamente un 6% de Cataluña".