Monasterio de las Huelgas, Burgos


La iglesia: un púlpito giratorio


El aspecto del monasterio es el de una fortaleza, con su torre fortificada y su imponente juego de volúmenes. De hecho, todo el recinto estuvo amurallado. Posiblemente participaron en su construcción varios profesionales franceses traídos por la reina Leonor entre 1180 y 1215; posteriormente, los artistas serían hispanos con Fernando III, entre 1215 y 1220.

Se compone de partes bien diferenciadas: el Compás de Afuera es un primer recinto que lleva a la iglesia y a las capillas funerarias adyacentes, al claustro de San Fernando y sus dependencias; el Compás de Dentro conduce a la hospedería monástica, portería y otros edificios (casas de los capellanes…).


El monasterio. Posiblemente participaron en su construcción varios profesionales franceses traídos por la reina Leonor


Es una arquitectura compleja, contrariamente a lo que son las normas del Cister, que tienden a la simplicidad de formas y decoraciones. El monasterio de las Huelgas reúne estilos como el románico, el gótico, el mudéjar, el almohade y el renacentista.

Las distintas dependencias se fueron añadiendo a lo largo de los siglos. El espacio más antiguo es el claustro conocido como las “claustrillas” y la capilla de la Asunción (románicos), luego viene la iglesia (protogótico y gótico cisterciense) y a continuación el claustro de San Fernando (gótico).


Bernardo de Claraval enseñando en la sala capitular

La reforma cisterciense es un movimiento de renovación espiritual de la Iglesia católica surgido a finales del siglo XII y que recibe su nombre por haberse originado en Cluny (Francia). La reforma supone una reacción ante una Iglesia corrupta y opresora que, en opinión de amplios sectores de la sociedad de ese momento, había abandonado el mensaje de Jesucristo. 

Fundada por Roberto de Molesme, Alberico y Esteban Harding, el personaje central de la Orden del Cister fue Bernardo de Claravall, impulsor de la Orden del Temple.

Los cistercienses planteaban una vida monástica austera en torno a la oración y el trabajo manual. Seguían la Regla de San Benito, haciéndola más radical, ya que, por ejemplo, los monjes deberían vivir en pobreza absoluta. En pocos años, los monasterios de la Orden del Cister se expandieron por toda Europa.

Su papel fue muy destacado en la Reforma Gregoriana, que pretendía  reformar las prácticas corruptas de la Iglesia, la independencia de la Iglesia respecto a los poderes temporales y la abolición de las prácticas simoníacas (compra y venta de cargos eclesiásticos al mejor postor).

La reforma protestante se inspiró en parte en las ideas cistercienses.




Puerta de entrada. El monasterio de las Huelgas reúne estilos como el románico, el gótico, el mudéjar, el almohade y el renacentista.


La torre tiene varios pisos, los dos superiores con ventanas para contener las campanas. Tiene esculpidos varios castillos con la heráldica de Alfonso VIII.

La iglesia, del gótico del siglo XIII, tiene planta de cruz latina, una cabecera de 5 ábsides, crucero y tres naves.  El cinco, la péntada, simboliza la perfección mística y la perfección estética, la matriz constructora de Dios. El cinco es el quinto elemento que relaciona los otros cuatro (agua, aire, tierra y fuego) en los Upanishad védicos, lo que da razón de ser a la que existe. La mano con cinco dedos, los cinco elementos del mazdeísmo tomados de los Upanishad védicos, es un símbolo cátaro. Lo mismo que la "mano de Fátima" entre los musulmanes, que tiene el poder de un talismán. 

La iglesia sigue el modelo cisterciense de tres naves alargadas más la nave del crucero, aunque la planta de cruz latina en forma de T, con cabecera, transepto y tres naves no es habitual en un monasterio femenino. Destacan los numerosos sepulcros de reyes, reinas, infantes y nobles.


Decoración mudéjar y árabe (foto: wikipedia)


El coro de las monjas se sitúa en la nave central. La sillería es muy sencilla. En el muro sur tenemos el órgano barroco. El púlpito es giratorio, para que las monjas, desde su clausura, oyeran con comodidad a la persona que estaba dando el sermón. La nave del crucero tiene un muro de separación debido también a la clausura, para que las monjas pudieran seguir los oficios religiosos sin ser vistas por los fieles.

El retablo mayor es del siglo XVII, obra del arquitecto Policarpo de Lanestosa, el escultor Juan de Pobes y el dorador Pedro Guillén. En la nave de la epístola tenemos otro retablo, del siglo XVI, que contiene un Calvario del siglo XIV.


El retablo mayor es del siglo XVII 
(foto: flickr.com)


En la parte alta encontramos una pintura mural con la batalla de las Navas de Tolosa, librada en 1212 bajo la dirección de Alfonso VIII y que supuso la consolidación de la hegemonía cristiana en la Península. La pintura es obra de Pedro Ruiz de Camargo, 1594.

En la separación entre la iglesia y el coro veremos un Descendimiento, de autor desconocido, de la segunda mitad del siglo XIII. La cruz aparece recubierta con hojas de acanto.

La orientación del templo es de aproximadamente 90º, es decir, a la salida del sol en los equinoccios.


Descendimiento, de autor desconocido, de la segunda mitad del siglo XIII (foto: flickr.com)


Retablo del coro, con el Descendimiento en la parte superior (foto: flickr.com)


Abadesas



El Códex musical: una de las fuentes musicales europeas más importantes


El Códex musical es un manuscrito copiado a comienzos del siglo XIV en este monasterio. Seguramente fue la abadesa María González de Agüero quien ordenó su copia en 1325. Los trabajos corrieron a cargo de Johannes Roderici (Juan Rodríguez en castellano), que fue autor de varias de las obras y retocó otras.

Recoge un repertorio musical que las monjas ejecutaban desde la fundación del cenobio. La idea de copiarlo sería para evitar la dispersión de toda esta obra.


Virgen con los Reyes Católicos


El Códex consta de 170 folios y 19 cuadernillos, en un tamaño de 26 x 18 cms., que hacen un total de 186 piezas musicales de los siglos XII al XIV. Constituye una de las fuentes europeas más importantes para conocer la música de esta fechas, la denominada Ars Antiqua (música medieval de los siglos XII y XIII).

Es el único manuscrito medieval polifónico que se conserva en el lugar de origen. Fue descubierto en 1904 y dado a conocer por el musicólogo Higini Anglés en 1931.