Monasterio de las Huelgas, Burgos
Distintas dependencias: las Claustrillas, claustro de San Fernando, capilla de Santiago, capilla de la Asunción y Museo de Telas Medievales |
Vista general del monasterio (foto: Wikipedia)
Las claustrillas: el claustro original del monasterio |
Las claustrillas es un claustro románico construido hacia el año 1200. Tiene este nombre diminutivo para diferenciarlo del otro claustro, el de San Fernando, posterior y de mayores dimensiones. Es el espacio más antiguo conservado del monasterio, de modo que la vida monacal de las Huelgas comenzó en este lugar. Está documentado un tal maestro Ricardo, que dirigiría las obras en este periodo. Acabó siendo un claustro para el noviciado. El piso superior se habilitó finalmente como dormitorio para las novicias.
Las claustrillas tiene 12 arcos por lado. El número 12 es el número de los apóstoles, de los sabios druidas, de los monjes con que Bernardo funda la abadía de Claravall, las 12 tribus de Israel, los 12 trabajos de Hércules, los 12 meses del año... Los dioses principales asirios, griegos y romanos también eran 12.
Los capiteles presentan motivos vegetales. También encontraremos en pilares del norte y el oeste decoración a base de murallas, torres, iglesias y casas con arcos de herradura. Alrededor de las galerías, tenemos laudas sepulcrales de las abadesas, que antes estaban en la sala capitular. Desde aquí se accede a dos capillas: la de la Asunción y la de Santiago.
La sala capitular es mucho más amplia que la de otros monasterios cistercienses, con 9 bóvedas de crucería sobre 4 columnas y 3 magníficas vidrieras de origen francés de comienzos del siglo XIII, las más antiguas de España.
El número 9 entraña un simbolismo muy potente. Enoc escondió el nombre indecible bajo 9 arcos. Para Dante el 9 es el número del Cielo y del amor carnal. Avicena: "Todo número, sea cual fuere, no es sino el número nueve o su múltiplo más un excedente, pues los signos de los números no tienen más que nueve caracteres y valores con el cero".
Cartel informativo: "LAS CLAUSTRILLAS. Es una de las partes más antiguas del monasterio, construido a finales del siglo XII y atribuido al maestro Ricardo. De estilo románico, con doce arcos de medio punto en cada galería, columnas pareadas y dobles capiteles adornados con motivos vegetales, exceptuando dos de los cuatro macizos centrales de las pandas, decorados con arquitectura urbana. Las galerías están articuladas con muros mudéjares de ladrillo y mampostería. Los vanos cegados debían dar acceso a las dependencias del primer conjunto monacal, mientras que la techumbre y el pavimento son de mediados del siglo XX. Las laudas sepulcrales pertenecientes a abadesas proceden de la Sala Capitular."
Claustro de San Fernando: yesería hispano musulmana |
Su nombre viene del rey que lo mandó construir: Fernando III el Santo (1201-1252). Es el claustro principal del monasterio, realizado en estilo gótico del primer cuarto del siglo XIII.
Sus bóvedas son de cañón apuntado, con motivos de yesería hispano-musulmana policromada en algunos tramos, que data de hacia el año 1250: lacerías, inscripciones cúficas, castillos, pavos reales, grifos… Una de las puertas es de origen musulmán del siglo XI, traída tras la conquista de Almería.
Capilla de Santiago: una estatua articulada |
Es de estilo mudéjar y construido en piedra y ladrillo. La puerta es un arco árabe. Destaca el friso de yesería mudéjar y un magnífico artesonado del siglo XV.
Según cuenta la tradición, era el lugar donde se armaba caballero a los reyes, príncipes y a los infantes. Para ello, la estatua de Santiago (siglo XIII) tiene los brazos articulados, lo que le permite dar el espaldarazo al nuevo caballero en esta ceremonia.
La estatua de Santiago (siglo XIII) tiene los brazos articulados, lo que le permite dar el espaldarazo al nuevo caballero en la ceremonia de nombramiento (foto: Wikipedia)
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Capilla de la Asunción: la iglesia primitiva |
En estilo almohade, de comienzos del siglo XIII, fue el espacio de la iglesia primitiva, antes de construir la actual. Albergó los restos de los reyes fundadores hasta su desplazamiento al lugar actual.
Destaca la imagen de la Virgen y el Niño, gótica, y su bóveda octogonal estrellada.
Museo de Telas medievales: el mejor museo del mundo en indumentaria medieval |
Este museo recoge indumentaria civil medieval femenina, masculina e infantil de los siglos XI, XII y XIII, que se hallaba en las sepulturas. Son piezas en muy buen estado, seguramente debido a la alta calidad de la seda con que están confeccionadas; no les ha afectado el estado de podredumbre del interior de los sepulcros.
Es el mejor museo del mundo en este tema y el único conjunto de indumentaria civil medieval perfectamente datado.
Se exponen un total de 51 piezas, aunque hay disponibles unas 300. Está ubicado en la antigua cilla o almacén de grano. Se trata de la indumentaria con que fueron enterrados Alfonso VIII, Leonor de Aquitania, Enrique I, Berenguela de Castilla, Leonor de Castilla, Alfonso de la Cerda, María de Almenar…
El pendón de las Navas de Tolosa tiene 3,30m x 2,20m y está tejido con hilos de plata y seda de gran colorido. Es un tapiz almohade del siglo XIII con inscripciones e iconografía árabe. La idea que se ha difundido es que formaba parte del frontal de la tienda de campaña del sultán Muhámmad an-Násir y que, una vez victoriosos en la batalla,, quedó como botín de guerra del rey castellano Alfonso VIII. En realidad, se trata de un trofeo de Fernando III el Santo en la conquista del valle del Guadalquivir, a mediados del siglo XIII.
Batalla de las Navas de Tolosa. Obra depositada en el Museo del Prado en 1878 |
Batalla de las Navas de Tolosa 1212 El ejército cristiano estaba formado por las tropas castellanas de Alfonso VIII, aragonesas y catalanas de Pedro II, navarras de Sancho VII, voluntarios del Reino de León y un fuerte contingente de soldados que venían de más allá de los Pirineos. El ejército musulmán del califa Muhammad al-Nasir era mucho más numeroso. La batalla se libro en los alrededores de la localidad de Santa Elena (Jaén). Tras la derrota de Alarcos (1195), Alfonso VIII planteó la contraofensiva con el apoyo del papa (se proclamó una cruzada) y la promesa del perdón de los pecados a todos los que lucharan en esta batalla. La victoria cristiana marca el inicio del declive de la presencia musulmana en la Península y la consolidación de la hegemonía de los reinos cristianos.
Un hecho muy relevante de la mentalidad española del aépoca es que el rey castellano expulsó de sus filas a las tropas que vinieron de más allá de los Pirineos y que cometían todo tipo de desmanes, pillaje y crímenes contra la población musulmana que iban conquistando. Con esta expulsión, las tropas cristianas se redujeron a la mitad aproximadamente. Alfonso VIII prefería perder gran parte de su ejèrcito y arriesgarse a perder la batalla antes que comportarse de forma salvaje e inhumana. |

















