Monasterio de las Huelgas, Burgos



Un poco de Historia: el monasterio femenino más importante de España



Origen del nombre: lugar para pasto del ganado


Siempre se ha creído que la expresión “las Huelgas” se refería a un lugar de descanso, un lugar donde miembros de la realeza y de la aristocracia pasarían temporadas de reposo.

Estudios recientes apuntan en otra dirección. “Las Huelgas” podría ser un término medieval para los campos no trabajados para la agricultura que se destinaban a pastos de ganado. También podría tener su origen en “olca” u “olga”, palabras de origen prerromano que significan humedal o pastizal junto a un río o arroyo.


Vista aérea (foto: Google Maps)



Fundación del monasterio: panteón de los reyes de Castilla


En 1187, Alfonso VIII y su esposa Leonor de Plantagenet crearon el monasterio con la intención de que sirviera de panteón para la familia real y nobles castellanos. Sería un convento femenino para las mujeres de la aristocracia de Castilla. El nuevo cenobio contaba con el apoyo del papa y del abad de Citeaux y se ubicaba en unos terrenos conocidos como “las Huelgas del Rey”, donde había un palacio del que no quedan restos. Se conserva la Carta Fundacional de este Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas.


Dibujo de 1865 (foto: monestirs.cat)


La reina Leonor mostró un gran interés en el carácter femenino de esta congregación religiosa, para de esta manera dar vida a un lugar en el que las mujeres tuvieran niveles de mando similares a las de los hombres. La primera congregación de monjas llegó de monasterio de Tulebras (Navarra), siendo la primera abadesa Misol o Marisol, entre 1181 y 1190. La siguiente fue Constanza, hija de Alfonso VIII y Leonor.



Alfonso VIII de Castilla (1158-1214), conocido como "el de las Navas", por haber vencido a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa, con el apoyo de otros reyes cristianos peninsulares.
Fue rey cuando tan sólo era un niño, lo que fue aprovechado por el monarca de Pamplona para anexionarse Logroño y otras tierras de La Rioja y por el rey de León para hacerse con la ciudad de Burgos. También se enfrentaron dos facciones nobiliarias: los Lara (que apoyaban a Alfonso VIII) y los Castro (aliados del rey de León).
En su mayoría de edad, se casó con Leonor de Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra. Alfonso VIII fue el fundador de lo que pudo ser la Universidad de Palencia, que luego sería la de Salamanca.
Recuperó los territorios perdidos aliándose con el rey de Aragón contra el de Pamplona. También se hizo con algunos territorios del reino de León, lo que abrió un periodo de enfrentamientos que se saldó con un acuerdo matrimonial entre ambos reinos. Firmó con el rey de Aragón un acuerdo por el que se repartían los futuros territorios a conquistar a los musulmanes.
Conquistó Cuenca a los almohades pero fue derrotado estrepitosamente en Alarcos por los musulmanes en 1195, con lo que Toledo y el valle del Tajo estaban en peligro. Reaccionó haciendo que el Papa declarara una cruzada y consiguió el apoyo de los reyes de Navarra, Aragón y las órdenes militares: la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, supuso la consolidación de la hegemonía de los reinos cristianos en la Península y el declive definitivo de la presencia musulmana.



Otra fundación de estos monarcas fue el Hospital del Rey, también en la ciudad de Burgos, destinado para los peregrinos que hacían el Camino de Santiago y que estaba atendido por dos comunidades, masculina y femenina, de 12 miembros cada una. Fue el hospital con mejores prestaciones del Camino de Santiago, hoy sede del Rectorado de la Universidad de Burgos.


Una de las abadesas (foto: wikipedia). La reina Leonor mostró un gran interés en el carácter femenino de esta congregación religiosa


La intención de Alfonso VIII era que el monasterio de las Huelgas fuera el centro rector de todos los monasterios femeninos de su reino. La idea contó con las firme oposición de otros cenobios que habían sido fundados con anterioridad, encabezados por los de Perales, Gradefes y Cañas, que dependían del de Tulebras (Navarra), que había sido creado en 1157. En 1199 el monarca consiguió su propósito y puso a las Huelgas bajo la autoridad de la abadía de Citeaux, situando al cenobio castellano dentro de la Orden del Cister.


Vista general (foto: Wikipedia)


A partir de entonces, las Huelgas se convirtió en el monasterio femenino más importante de la España cristiana. Otros 12 monasterios dependían de él, así como 50 lugares, donados en el momento de su fundación. Tanto el papado como la monarquía le otorgaron una protección especial, y le otorgaron grandes privilegios y donaciones para que desempeñara esta función tan especial de panteón real y cabeza de los monasterios femeninos castellanos.


La abadesa Ana de Austria, hija de Juan de Austria, siglo XVI


El patrimonio económico fue enorme, de tal forma que las Huelgas se convirtió en un auténtico señorío material y jurídico. Tenía el señorío material sobre 14 villas grandes y otras 50 más pequeñas, tierras, molinos y exenciones fiscales de los impuestos de pontazgo, portazgo y montazgo. Tenía señorío jurídico con fuero propio que la daba la jurisdicción civil y criminal; la abadesa administraba justicia, nombraba alcaldes y escribanos, nombraba abadesas de otros monasterios femeninos, cobraba los impuestos, daba licencia -como los obispos- para que los sacerdotes hicieran su trabajo… y dependía exclusivamente del Papa.


Claustro conocido como "las claustrillas". La intención de Alfonso VIII era que el monasterio de las Huelgas fuera el centro rector de todos los monasterios femeninos de su reino




Leonor Plantagenet (1160-1214)

Hija del rey de Inglaterra Enrique II y hermana de Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra. Se casó con Alfonso VIII de Castilla  cuando tenía 10 años. Recibió en dote el ducado de Aquitania y el de Gascuña.

El matrimonio aseguraba la frontera pirenaica, gracias a la presencia inglesa al otro lado de la frontera.

 Promocionó la cultura acogiendo a trovadores y a grandes intelectuales, entre los que cabe destacar al arzobispo de Toledo e historiador Rodrigo Jiménez de Rada.




"En Castilla, tras el rey, la abadesa de Las Huelgas”


En definitiva, la abadesa estaba por encima de la curia episcopal; muchas abadesas llevaron mitra y báculo para escenificar su poder, que eran símbolos reservados a los obispos. Todo ello son privilegios nada habituales en la Edad Media; de hecho, pocos obispos acumularon tanto poder como las abadesas del monasterio de las Huelgas. Con razón se decía que "en Castilla, tras el rey, la abadesa de Las Huelgas”. Únicamente, por ser mujer, la abadesa no podía tener las mismas funciones que los religiosos-hombres (celebrar misa, etc.). Estos derechos se mantuvieron hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando el papa Pío IX en 1873 los suprimió y la I República Española anuló la jurisdicción civil sobre sus dominios.

La Cédula de Alfonso X el Sabio, en 1257, establecía que no podía haber en las Huelgas más de 100 monjas nobles, 40 niñas nobles educandas (que ocuparían el puesto de las monjas en su momento), 40 legas o freiras en el servicio de las anteriores, 21 capellanes, 2 sacerdotes y un sacerdote o sacristán mayor.


Sepulcro de Fernando de la Cerda (foto: flickr.com). Pocos obispos acumularon tanto poder como las abadesas del monasterio de las Huelgas.


Fueron abadesas destacadas: Ana de Austrtia, hija de Juan de Austria, el hermanastro de Felipe II, 1611-1629; Antonia Jacinta de Navarra, a quien se le concedió llevar los estigmas de la Pasión de Cristo, 1653-1656. Entre 1187 y 1587 hubo 37 abadesas. Su nombramiento era potestad del rey, pero, con el tiempo, llegó a ser elegida por las propias monjas. Normalmente, los mandatos eran por tres años, prorrogables otros tres más; contamos, no obstante, con la excepción de Ana de Austria, que fue abadesa vitalicia. A finales del siglo XVI, Giovanni Aldobrandini, cardenal italiano y sobrino del papa Clemente VIII, decía que: “Si el Papa hubiera de casar, no habría mujer más digna que la Abadesa de Las Huelgas”.

Aquí se coronaron Alfonso XI y su hijo Enrique II de Trastámara, se armaron caballeros Fernando III, Alfonso XI, Pedro I (nacido en el monasterio), Eduardo I de Inglaterra y Juan II. Entre los numerosos sepulcros, destacamos los de Alfonso VIII, el fundador, sus esposas e hijos legítimos; don Sancho, arzobispo de Toledo (hijo de Fernando III el Santo), Blanca de Portugal, doña Berenguela (hija de los fundadores), Fernando de la Cerda y la infanta Leonor.


Interior del templo. Frase del siglo XVI: “Si el Papa hubiera de casar, no habría mujer más digna que la Abadesa de Las Huelgas”. (foto: Wikipedia)


Muchas de estas sepulturas fueron profanadas y saqueadas por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, a comienzos del siglo XIX.

En la actualidad se mantiene una comunidad de monjas de clausura y aquí se elige a la Madre General de la Federación Cisterciense de la Regular Observancia de San Bernardo en España.

El monasterio de las Huelgas fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931, con la II República.