Bílbilis, ciudad romana en Calatayud (Zaragoza)



            Un poco de Historia: 

        Bílbilis, ciudad romana


Bílbilis fue una ciudad celtíbera y luego romana. Se ubica en la colina de Bámbola entre los ríos Jalón y Ribota, en los alrededores de Calatayud (Zaragoza). En época celtíbera era la capital de la tribu de los lusones. No quedan restos prácticamente de esta urbe primitiva debido a que desaparecieron con las obras de la ciudad romana.

En el siglo II a.n.e. Bílbilis ya era el centro de una ruta de comunicación entre la España interior y la costa mediterránea, establecida por Quinto Fulvio. A partir del siglo I a.n.e. la romanización se impuso y acabó, con el tiempo, liquidando la cultura indígena. Bílbilis se convirtió en una ciudad con una rica agricultura en sus alrededores y una buena producción artesanal en sus talleres.




La Bílbilis romana (foto: cervantesvirtual.com)


En la primera mitad del siglo I se construyeron el foro y el teatro. A partir del siglo II entró en decadencia, a pesar de que hubo algunas construcciones en época de Trajano, y se abandonó en el siglo III dentro de la crisis económica que asolaba el Imperio Romano en aquel momento. No obstante, durante los siglos IV y V aún se constata la presencia de un pequeño núcleo de población en torno al foro y al teatro. Hasta los siglos XII-XIII no queda presencia humana, momento en que tenemos constancia de una pequeña necrópolis en la parte baja del foro. A partir del siglo XVI Bílbilis es la cantera de donde se sacan las piedras para las construcciones que estaban teniendo lugar en Calatayud. Incluso en 1877 se utilizan piedras de Bílbilis en las obras de la Plaza de Toros.

La ciudad se levanta sobre un lugar de importancia estratégica, pues domina la ruta hacia el valle del Ebro, hacia el Levante y hacia la Meseta. Por ello, la localidad aparece documentada en el Itinerario Antonino A-24 (una de las principales calzadas de la Hispania romana) y en el Itinerario Antonino A-25 con el título "Alio itinere ab Emerita Cesaraugustam 369" (traducido: Itinerario alternativo entre Mérida y Zaragoza, 369 millas), entre las localidades de Aquae Bilbilitanorum y Nertobriga.


En la primera mitad del siglo I se construyeron el foro y el teatro. En la foto, restos del foro y del templo.


Bílbilis (en rigor, Municipium Augusta Bilbilis) acuñó moneda con caracteres íberos en sus comienzos y más tarde como municipio romano, cuando fue declarada como tal por el emperador Augusto. Llegó a tener una superficie de 30 Ha amuralladas (tamaño medio de una ciudad romana provincial) y una población de 3,500 a 4,000 habitantes y se convirtió de hecho en la capital política, administrativa, económica y social de estas comarcas.

Aquí nació y murió el poeta latino Marco Valerio Marcial.

Fue declarada Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional en 1931, con la II República.

El nombre de "Bílbilis" se debe a los dos patricios que, procedentes de Italia, crearon la ciudad romana: Nemestrino y Cornelio Bilibio. En el siglo I a.n.e. Estrabón nos habla de la ciudad celtibérica, en época de las guerras sertorianas, aunque, en general, las referencias de las fuentes clásicas son escasas, exceptuando los escritos de Marcial (h. 40 – 104), natural de la ciudad, quien hizo descripciones de Bílbilis y su comarca, así como de la Celtiberia y de la toponimia de la zona: armas y caballos, fuentes y manantiales, ferrerías, el oro del río Jalón...

Bílbilis fue desde un principio aliada de Roma en su penetración en el interior de la Península contra las tribus celtibéricas. En la toma de Numancia en el 133 a.n.e. los romanos contaron con Bílbilis como punto de apoyo. Durante las Guerras sertorianas (guerra civil en el Imperio en el siglo I a.n.e. entre facciones opuestas) fue tomada por Sertorio en el 77 a.n.e. y en el 74 a.n.e. tuvo lugar una batalla en los alrededores entre Sertorio y Metelo, en la que el primero fue derrotado.



El teatro. El nombre de "Bílbilis" se debe a los dos patricios que, procedentes de Italia, crearon la ciudad romana.


Cartel informativo: “Bílbilis es un yacimiento arqueológico situado en las inmediaciones de Huérmeda, barrio pedáneo de Calatayud, aguas abajo del río Jalón, poco antes de su confluencia con el Ribota.

El nombre de Bílbilis es el vocablo indígena dado por los celtíberos de la tribu de los lusones (II-I a.C.), con el que se conoce el lugar del que hay referencias escritas, gracias a los eruditos e historiadores que se ocuparon de él. En el siglo I a.C. recibió un aporte de colonos itálicos que aparecen en las monedas acuñadas en la ciudad con el nombre de Bílbilis itálica.

A finales de ese siglo I a.C., bajo el gobierno de Octavio César Augusto, Bílbilis ascendió a municipio de ciudadanos romanos, lo que le otorgaba privilegios sobre las demás localidades de la zona, además de funciones administrativas acordes con su categoría.

La pequeña ciudad indígena se transformó en una ciudad embellecida por varios conjunto monumentales, entre los que destacan: el foro, con una plaza porticada, sótanos de almacenaje y taller de acuñación de moneda propia con el nombre de la ciudad; templos; edificio de la curia (equivalente a nuestros ayuntamientos); basílica (donde se administraba justicia), y, por fin, un espléndido teatro ornamentado con ricos mármoles de importación, pinturas y grupos escultóricos representando a la familia imperial.



Las termas. 
A finales del siglo I a.C., bajo el gobierno de Octavio César Augusto, Bílbilis ascendió a municipio de ciudadanos romanos.


Bílbilis fue una ciudad amurallada que dispuso de una red de abastecimiento de aguas y saneamiento, unas termas públicas y un caserío distribuido en manzanas con una pintoresca fisonomía que se adaptaba al terreno, tal y como ya señaló su ciudadano más conocido, el poeta Marco Valerio Marcial.

La ciudad fue próspera durante el siglo I y II d.C., pero luego, por dificultades económicas, crisis agrícola, sequías y problemas con la infraestructura de abastecimiento de agua, sus habitantes la fueron abandonando poco a poco para trasladarse a la actual Calatayud, hasta quedar semiabandonada en el siglo V d.C., según relatan algunos historiadores de la época. En la Edad Media, Bílbilis era una despoblado sin futuro.

Sin embargo, en la actualidad Bílbilis es un lugar de visita obligada para todo aquel que quiera conocer la grandeza de la cultura romana que nos precedió y de la que somos deudores.”



Monedas romanas. Bílbilis dispuso de excelente una red de abastecimiento de aguas y saneamiento.



Bílbilis celtibérica. Los lusones

Las tribus de lusones tenían su capital en la actual Valdeherrera, a poca distancia de la actual Bíbilis romana. Con unas 40 Ha de extensión y un foso de más de 25 metros de ancho, era una de las ciudades indígenas más grandes del momento. También se ha documentado un asentamiento indígena en el caso urbano de Calatayud.

En el Cerro de Bámbola, donde se ubica la Bílbilis romana, habría un pequeño asentamiento celtibérico en los siglos II y I a.n.e., como lo atestiguan los restos arqueológicos encontrados.




En el Cerro de Bámbola, donde se ubica la Bílbilis romana, habría un pequeño asentamiento celtibérico en los siglos II y I a.n.e.


La tribu de los lusones se extendía desde el centro de la provincia de Soria hasta el oeste de la de Zaragoza, pasando por la de Guadalajara. Comparte territorio con titos y bellos.

Los lusones se dedicaban a la agricultura, dado que ocupaban tierras muy fértiles (cebada, cereales y olivo) y a la ganadería de cerdos, cabras y ovejas. Destacaron en la fabricación de productos textiles, como el conocido ‘sagum’ o sayo celtíbero.


La tribu de los lusones se extendía desde el centro de la provincia de Soria hasta el oeste de la de Zaragoza, pasando por la de Guadalajara.



Marcial

Marcial (Marcus Valerius Martialis) era natural de Bílilis. Nació en el año 40. Forma parte del conjunto de escritores hispanos del siglo I que tuvieron una gran influencia en la capital del Imperio.

Protegido por Séneca, Marcial se trasladó a Roma cuando tenía 24 años para continuar sus estudios jurídicos. Pocos meses más tarde, Séneca fue condenado a muerte por Nerón (había sido tutor del emperador) y ello hizo que Marcial perdiese todo apoyo y quedase en la más estricta miseria.



Protegido por Séneca, Marcial se trasladó a Roma cuando tenía 24 años para continuar sus estudios jurídicos.


Pero esta situación duro poco. Consiguió hacerse con un lugar dentro de la aristocracia romana y ello le permitió llevar una vida de lujo y libertinaje durante 34 años. Aunque atesoró una gran fortuna, se arruinó en varias ocasiones. Tuvo el favor de emperadores, aristócratas e intelectuales como Juvenal y Plinio el Joven.

Destacaba como escritor y sus obras eran conocidas en todo el Imperio. Fue un excelente retratista de la sociedad romana de la época, utilizando la sátira y la ausencia de moralidad, algo que practicaba en realidad en su vida diaria.


Marcial fue uno de los grandes escritores del Imperio Romano 


Llegó un momento en que la suerte ya no le acompañó más. Con Trajano se quedó sin apoyos y sin dinero. Tenía 58 años. Plinio le pagó su regreso a Hispania, a su ciudad natal, Bílbilis, donde una admiradora llamada Marcela le cedió una finca donde pasar los últimos años de su vida.