Cueva de Los Casares, Riba de Saelices, Guadalajara


        Un poco de Historia


La cueva de Los Casares es el yacimiento de arte rupestre más importante del interior de España, con ocupaciones que van desde el Paleolítico Medio y Superior hasta la Edad Media en el siglo XIV, en que se abandonó el lugar.

Los grabados que contemplamos se sitúan entre los 14,000 y los 10,000 años antes del presente. Es el mejor arte paleolítico español después de Altamira. A los grabados hay que añadir pinturas prehistóricas, restos arqueológicos, paleontólogos y paleoantropológicos.



La cueva de Los Casares es el yacimiento de arte rupestre más importante del interior de España


Vista desde la cueva. Al fondo, Riba de Saelices. Una primera cosa que llama la atención en estos grabados es la abundancia de la presencia humana.


La cueva se encuentra en el término municipal de Riba de Saelices (Guadalajara), a 1162 m.s.n.m. Por las inmediaciones pasa el río Linares, actualmente un riachuelo con poco caudal, pero que en el periodo que nos ocupa fue un rio caudaloso que permitía una fauna abundante (hoy extinguida) y la presencia continuada de grupos de cazadores y recolectores humanos.

El recorrido de la cueva es de aproximadamente 264 metros de longitud. La altura de las galerías se sitúa entre los 1,5 metros y los 6 metros y la anchura entre 0,4 metros y los 3 metros.

Una primera cosa que llama la atención en estos grabados es la abundancia de la presencia humana. Además, en España estaríamos ante la representación más antigua de seres humanos. También destacan algunas escenas, como la del acto sexual (una de las tres escenas de sexualidad en el arte paleolítico que se conocen a nivel mundial), la escena del nadador o zambullida en el caos (la representación más antigua de este mito), la Venus de los Casares, un parto y otras.

La cueva de Los Casares fue declarada Monumento Nacional en 1935, con la II República.



En la Cueva de los Casares se han documentado ocupaciones del Paleolítico Medio y Superior


Antropomorfo ventrudo asociado a un caballo

Cartel informativo: "La vida en el Paleolítico. El Paleolítico es el periodo más antiguo y dilatado de la presencia del hombre sobre la Tierra (2,5 millones de años - 10,000 antes del presente). Hemos dividido este periodo en tres etapas diferentes según la evolución técnica y cultural; éstas son el Paleolítico Inferior, Medio y Superior.

"En la Cueva de los Casares se han documentado ocupaciones de las dos últimas etapas.

"El Paleolítico Medio, que abarca el periodo comprendido entre el 12,000 y 35,000 años antes del presente, está vinculado al 'Homo Sapiens Neanderthalensis', y se caracteriza por la utilización de útiles líticos realizados sobre lasca (puntas, raederas, etc.). Es en este momento cuando aparecen las primeras manifestaciones simbólicas o espirituales como pueden ser enterramientos con rituales complejos.

"El Paleolítico Superior, que comienza 35,000 años antes del Presente, se caracteriza por la aparición del hombre moderno ('Homo Sapiens Sapiens'). En este periodo la industria lítica se realiza sobre láminas, apareciendo además útiles nuevos realizados en otros materiales como el hueso o el asta. Las manifestaciones simbólicas son de mayor complejidad plasmándose en el arte rupestre, como es el caso de Los Casares.


Antropomorfo picudo

Mamuts y cabeza de antropomorfo



Liebre o nutria


"Desde el punto de vista económico, las sociedades paleolíticas se definen como no productoras, adquiriendo sus recursos vegetales mediante la recolección, y los animales mediante la pesca., el carroñeo y la caza. Esta última evoluciona a lo largo del Paleolítico, junto a las técnicas que permiten diferentes estrategias, de ser una caza oportunista e indiscriminada a ser especializada".



Liebre


Máscara



Antropomorfo o comadreja



El descubrimiento. El trabajo de Juan Cabré y su hija


En la primera mitad del siglo XIX ya encontramos alguna referencia a la cueva, pero sin mencionar los grabados.

El descubrimiento de los grabados se debe a los hermanos Rufo y Claudio Ramírez, en 1928. Rufo era el maestro de la escuela de Riba de Saelices. Dieron a conocer su hallazgo a Francisco Layna, médico e historiador de la provincia de Guadalajara. Poco después, en 1932, llegaron a la cueva Juan Cabré y su hija María Encarnación, e hicieron por primera vez un estudio y copia de los grabados. La calidad de este estudio y de las copias son tales que aún hoy sirven de referencia.



Dibujo de la hija de Cabré. Acto sexual, mamuts, antropomorfo asociado a caballo

Dibujo de la hija de Cabré. Zambullida en el caos, antropomorfos en el agua, peces.


"En un trabajo sobre arqueología prehistórica, D. Juan Cabré Aguiló se refiere incidentalmente a un despoblado que se halla a la entrada de una cueva con pinturas y grabados paleolíticos -objeto principal de su estudio- situada a cuatro kilómetros del pueblo de Riba de Saelices, en el partido de Cifuentes (Guadalajara). Tanto la cueva como el despoblado llevan el nombre de Los Casares" (Crónica arqueológica de la España musulmana II, 1935, Torres Balbás L.)

La importancia del descubrimiento no escapó a la atención de los grandes arqueólogos de la época y, de esta forma, tanto Henri Breuil como Hugo Obermaier hicieron sus propias investigaciones.

Con el inicio de la guerra civil en 1936 se paralizaron los estudios, que no se reanudarían de una forma sistemática hasta los años 60 del siglo pasado, con José Miguel Barandiarán y Antonio Beltrán. En la actualidad, es la universidad de Alcalá de Henares la que se ha hecho cargo de las investigaciones.



La Venus de Los Casares



Cuerpo de animal acéfalo y pequeño antropomorfo



Fases de ocupación de la cueva: de los neanderthales a la Edad Media


Se han encontrado restos de un yacimiento neanderthal a la entrada de la cueva (un hueso metacarpiano de una mujer entre 18-20 años, diverso instrumental...). Es muy posible que la ocupación humana de este lugar se remonte a los 80,000 años.

Los grabados son obra del hombre moderno, el Homo Sapiens Sapiens, y se datan entre los 14,000 y los 10,000 años antes del presente.



Se han encontrado restos de un yacimiento neanderthal a la entrada de la cueva


También se han encontrado huesos de diversos animales: pantera, oso de las cavernas, ciervo, caballo, hiena, lobo, rinoceronte, marmota, castor, murciélago y otros, lo que nos está indicando que el clima era más frío que el actual. Estos restos aportan una información muy valiosa sobre la fauna del Paleolítico a finales de la última glaciación. El progresivo empeoramiento del clima provocaría un abandono del lugar hace 40,000 años y posiblemente tenga que ver con la desaparición de los neanderthales. Varios milenios después, el hombre moderno sería el nuevo ocupante del lugar.

También se han encontrado restos de un yacimiento de la Edad del Bronce, 2,000 años a.n.e. (cerámica campaniforme, punzones de hueso y utensilios de piedra tallada), y cerámicas musulmanas del siglo X, correspondientes a un poblado que se ubicaba en la ladera de la montaña, exterior a la cueva.

Cartel informativo: "Sobre un sustrato anterior que va desde el Paleolítico Medio hasta la Edad del Bronce, a mediados del s.X se estableció en la ladera de acceso a la Cueva de los Casares una comunidad de campesinos y quizá soldados musulmanes que construyeron en breve periodo un poblado de más de tres hectáreas de extensión.



A mediados del s.X se estableció en la ladera de acceso a la Cueva de los Casares una comunidad de campesinos y quizá soldados musulmanes


"El establecimiento se ubicó al amparo de una torre de señales y de la boca de la cueva que sin duda sirvió de ocasional refugio y como encerradero de ganado. Las casas se realizaron con cimientos de mampostería en seco apoyadas directamente sobre la roca.

"Juan Cabré en 1935 fue el primero en advertir la cronología islámica de los restos de las construcciones de Los Casares, fechándolos en el siglo XI y comparándolos con los existentes en Gormaz y Medinaceli (Soria). Entre los yacimientos y fortificaciones de la zona de cronología similar podemos citar "El Prao de los Judíos" en Molina de Aragón y las atalayas de Luzón (Torre de los Moros), Anguita, Bujarrabal y Barbatona así como el derruido castillo de Hortezuela de Océn."

Cartel informativo: "Gran casa Hispano-Musulmana. Desde el año 2001 hasta el 2003 se ha excavado esta gran mansión realizada con piedras de mampostería en seco trabadas con tierra del lugar. En ella se han localizado claramente dos fases de ocupación musulmana y otra cristiana bajomedieval.

"La primera fase se distingue por la cimentación que se realiza directamente sobre la roca y por la construcción de los muros en espinel. La segunda, que no debió separarse mucho en el tiempo de la anterior, se originó seguramente por la destrucción de parte de la fábrica inicial por un derrumbe de rocas que arrasaron la construcción primitiva.

"A esta segunda fase islámica pertenece esta curiosa habitación con suelo de lajas de caliza, hogar central y banco corrido en dos de sus lados, que seguramente fue la cocina de la vivienda.

"El resto de las habitaciones de pequeño tamaño servirían de dormitorios y almacenes y está constatado su sucesiva reutilización desde mediados del s.X hasta finales del s.XIII o comienzos del s.XIV".



Poblado musulmán del exterior de la cueva. Horno de yeso


Nota 1: Todas las fotos de los grabados están tomadas del libro "Grabados de la Cueva de Los Casares", obra de José Manuel Molinero Barroso, Aache Ediciones

Nota 2: Para datos estadísticos y enfoque general nos basamos en el libro "Grabados de la Cueva de Los Casares", texto de Andrés Acosta González, Aache Ediciones