Cantar de los Cantares, poesía erótica en la Biblia


8. Apéndices



Primer acertijo: la hermanita


Coro

Tenemos una hermana pequeña que todavía no tiene pechos.

¿Qué haremos de nuestra hermana cuando de ella se empiece a hablar?

Si ella es muralla, edificaremos sobre ella torreones de plata.

Si ella es puerta, la recubriremos con paneles de cedro.


La amada

Yo soy muralla y mis pechos son torreones. Entonces llegué a ser a sus ojos como quien encuentra paz.


Los apéndices son textos añadidos que no tienen relación con el resto del poema. Están constituidos por una serie de acertijos y su vocabulario es diferente al del poema que los precede, lo que revela un autor diferente.

En este caso, presenta a unos hermanos que hablan de su hermana pequeña. Dicen que, cuando sea mayor, tendrá que ser fuerte como un muro o una torre. Finalmente, la muchacha se ha hecho mayor.




Segundo acertijo: la viña de Salomón


El amante

Salomón tuvo una viña en Baal-Hamón, la cual entregó al cuidado de guardias: Cada uno de ellos debía traer mil piezas de plata por su fruto.

¡Pero mi viña está delante de mí! Las mil piezas sean para ti, oh Salomón, y doscientas para los que guardan su fruto.


Este enigma nos habla de una viña propiedad de Salomón. Su administrador es una persona honrada, que paga lo que debe.




Tercer acertijo: la despedida de los esposos


El amante

¡Oh tú que habitas en los jardines, mis compañeros desean escuchar tu voz! ¡Déjame oírla!


La amante

¡Escápate, oh amado mío!

Sé semejante al venado o al cervatillo sobre los montes de las especias.



La esposa pide a su amante que huya ante la llegada de otras personas.