Los Esconjuraderos de la provincia de Huesca



Sobrarbe

Esconjuradero de Guaso






ubicación

Cerca de la iglesia, bario de El Tozal

punto de sanación y líneas dragón

Sí y 2 líneas Dragón

punto de menhir y líneas ley

Sí y 2 líneas Ley

punto de portal

corriente de agua

¿coincidencia línea ley y corriente de agua?

No

nivel energético

273,000 bovis

medidas del esconjuradero

4,30 x 4,30 metros

¿orientado a los puntos cardinales?

Guardiana

Sí, hace 3,600 años

Guardián

No

Otros

Conocido como “Os cuatro pilares”


Este esconjuradero, en su forma actual, fue construido entre el siglo XVI y el XVIII.

Está ubicado cerca de la iglesia, en el barrio de El Tozal.

Presenta los tres puntos de energía: sanación, menhir y portal.

El punto de sanación está formado por sólo 2 líneas de dragón (un caso insólito por el escaso número de líneas).

El punto de menhir está formado por 2 líneas Ley, lo que es habitual.

El esconjuradero está atravesado por una corriente subterránea de agua. No hay coincidencia entre alguna línea Ley y la corriente de agua, aunque el agua, como es normal en todos los casos, pasa por el punto de menhir.

El nivel energético es de 273,000 bovis, como es habitual en estos edificios.

El esconjuradero es una cuadrado de 4,30 metros de lado, orientado a los puntos cardinales.

Una guardiana de hace 3,600 años nos indica la presencia de culto en este lugar por lo menos desde esa fecha. No hay guardián masculino.


El esconjuradero de Guaso



El centro, que ocupaba una cruz, en referencia al culto celta al roble, ahora tiene esta construcción. 
Es un roble pétreo.



Cartel informativo:



El esconjuradero. Es una construcción popular muy característica, de planta cuadrada, que abre a los cuatro lados por arcos de medio punto. Se cubre con bóveda esquifada y cubierta piramidal.

Al igual que los demás esconjuraderos existentes en Sobrarbe (…) se trata de edificios con una función eminentemente práctica pero, eso sí, relacionada con las creencias populares de épocas en las que se temía la ira del cielo como consecuencia de los actos humanos. Desde aquí s’esconchuraba, es decir, se invocaba a las alturas no sólo para espantar las tormentas, sino también para ahuyentar otro tipo de males como, por ejemplo, plagas de langosta o demonios.

Éste de Guaso, conocido popularmente como “Os cuatro pilares”, contaba con una cruz de hierro que ocupa el centro del edificio.