Santuario de la Verge de la Font de la Salut, Traiguera, Castellón


 

Un poco de Historia



Introducción


El Reial Santuari de la Verge de la Font de la Salut, en el término municipal de Traiguera (Castellón), es un lugar excepcional. Presenta unas características energéticas que no habíamos visto en ningún otro espacio sagrado.

Posiblemente no hay otro templo en el mundo (y si los hay, deben ser muy pocos) con el potencial energético que hemos encontrado aquí.

Como explicamos en este informe, este templo tiene 17 puntos energéticos: 5 de sanación, 6 de menhir y 6 de portal. Esto de por sí es muy espectacular, pues en todas las iglesias que hemos visto hasta el presente la cantidad de puntos energéticos oscila entre 1 y 3.

Pero aquí no acaba todo. Resulta que de estos 17 puntos, 9 se hallan sobre la línea recta que divide a la iglesia por la mitad. Tampoco hemos encontrado nada ni siquiera parecido: los puntos energéticos de los que tenemos noticia en otros templos se disponen formando un triángulo escaleno (irregular, sin ninguna relación matemática entre sus lados).


El Reial Santuari de la Verge de la Font de la Salut presenta unas características energéticas que no habíamos visto en ningún otro espacio sagrado.

Esta línea recta que divide a la iglesia por la mitad está recorrida por una línea de dragón, una línea Ley y una corriente de agua subterránea. Esta confluencia es otro hecho absolutamente inusual, y es el que ha provocado que la Naturaleza crease esta cantidad de 9 puntos sobre la línea. Y, por supuesto, el hecho de que esta confluencia de líneas con la corriente de agua subterránea se sitúe justo en el eje central de la iglesia, indica que sus constructores, tanto los del siglo XV como los posteriores, sabían lo que hacían, eran plenamente conscientes de que iban a construir un templo siguiendo unos cánones puramente energéticos, pues tanto la ubicación como la estructura de esta iglesia siguen estos criterios.


La línea recta que pasa por el eje de la iglesia está recorrida por una línea de dragón, una línea Ley y una corriente de agua subterránea.



Los puntos de energía de la FONT de la SALUT


Como particularidades de los puntos de energía, señalaremos las más importantes:

- las dos cúpulas de la iglesia se hallan sobre puntos de sanación;

-en la nave, en el suelo, un mosaico con el dibujo de una fuente se corresponde a un punto de sanación. La relación entre "sanación" del punto y el dibujo de la fuente que contiene agua "sanadora" no puede ser casual

-también en el suelo de la nave, otro mosaico con el dibujo de un edificio y una puerta o entrada (sería la puerta del cielo o "porta coeli") corresponde a un punto de portal.

Tampoco es casual la relación entre la "puerta" dibujada y que el punto sea de "portal".

- justo delante del enrejado tenemos 4 puntos que son prácticamente simétricos dos a dos respecto al eje del templo (dos de portal y dos de menhir). Esta simetría es otra rareza, que no hemos observado en ningún otro centro religioso que hayamos visitado

- aprovechando esta relación de simetría podemos trazar triángulos desde los 9 puntos que se hallan en el eje del templo. El triángulo es una figura que en todas las culturas tiene un simbolismo muy profundo

- justo delante del altar se halla un punto de menhir

- la imagen de la Virgen no se ha colocado en un lugar al azar: se encuentra sobre un punto de portal.

También constatamos el desplazamiento de las líneas Hartmann y Curry a las paredes de la iglesia. Estas líneas forman parte del conjunto electromagnético de la Tierra.

Su desplazamiento lleva a un mayor nivel energético, con la consiguiente sensación de bienestar y de espiritualidad en las personas.

Lo normal es que un lugar sagrado, tras este movimiento de líneas Hartmann y Curry a la pared, esté entre 25.000 y 33.000 Bovis. De nuevo, la FONT de la SALUT se sale de la norma, pues, gracias a la presencia de estos 17 puntos de energía, el nivel en la nave es de 36.000 Bovis y en la zona del altar mayor llega a los 44.000 Bovis.


La cúpula de la nave. En la construcción del templo debieron participar caballeros templarios que habían pasado a las órdenes de Montesa y Hospital.





Posible presencia de caballeros templarios en la construcción de esta iglesia


Sobre los constructores del templo, poco se sabe. De nuevo nos llama la atención el hecho de que desde el siglo XIV y posteriores los temas energéticos ya no están presentes en las construcciones de las iglesias, pero la FONT de la SALUT nos está diciendo todo lo contrario.

Desde el siglo XIV, con la liquidación de la Orden del Temple, estos temas se habían abandonado. Por eso mismo, creemos con toda probabilidad que en la construcción de la FONT de la SALUT está la huella de los caballeros templarios que, tras la desaparición de su Orden, pasaron a engrosar las filas de las Órdenes de Montesa y del Hospital, que son las que rigieron los destinos de este Santuario a partir de su construcción en 1384 y en los siglos siguientes.

Siguiendo características que observamos en muchos otros centros religiosos, creemos que el potencial energético del lugar ya sería conocido en tiempos anteriores al siglo XV.

Se sabe de una iglesia gótica anterior, pero también con anterioridad lo más probable es que los musulmanes se harían presentes en este lugar, así como, antes que ellos, los visigodos, los romanos, los íberos y nuestros antepasados prehistóricos. Los lugares de culto repiten los mismos espacios a lo largo de todas las culturas porque en ellos el ser humano encuentra un lugar para meditar, para desarrollar su espiritualidad y para sentirse en contacto con lo trascendente.

Con toda probabilidad que en la construcción de la FONT de la SALUT está la huella de los caballeros templarios que, tras la desaparición de su Orden, pasaron a engrosar las filas de las Órdenes de Montesa y del Hospital,



Un poco de Historia


El origen del Santuario, tal como lo conocemos en la actualidad, está en el siglo XV. Su momento de máximo esplendor fue en el siglo XVI, cuando obtuvo muchos privilegios y donaciones. En el siglo XVII la crisis económica y el bandolerismo dificultaron la llegada de peregrinos y por ello el Santuario pasó por grandes dificultades financieras.

Un aspecto del conjunto monumental. El Santuario fue construido en el siglo XV

Ha estado vinculado a la Orden de los Hospitalarios y a la Orden de Montesa.

Es el único edificio sagrado de la provincia de Castellón que tiene la categoría de “ermitorio real”, título que le fue concedido por Carlos V en 1542, confirmado en Bula Papal en 1555 y renovado por Felipe II en 1561.



Un templo construido en 1439 y modificado en los siglos siguientes


Las obras del templo comenzaron en 1439 y duraron un año, con la presencia del Maestro de Montesa, Romeo de Corbera. A pesar de que eran momentos de crisis económica, mosén Ramon Pastor, crucero del Papa Luna, influyó para que se construyera un templo gótico del que hoy aún quedan algunos restos.

En 1523 el duque de Segorbe planeó construir un castillo en este lugar, algo que no llegó a terminarse. A partir de 1531 comenzaron las obras de ampliación del recinto, debido a la gran afluencia de visitantes. La hospedería fue financiada por el obispo de Segorbe, Gaspar Jofré de Borja (1541), que hizo de mecenas de la Font de la Salut en este siglo XVI y por ello nos queda la representación del escudo de este eclesiástico en un ventana del Santuario; este personaje participó en la delegación española en el Concilio de Trento.


Con toda probabilidad que en la construcción del Santuario está la huella de los caballeros templarios que, tras la desaparición de su Orden, pasaron a engrosar las filas de las Órdenes de Montesa y del Hospital

En 1540 el obispo de Valencia, Jorge de Austria, otorga licencia para pedir limosnas para la Font de la Salut. De hecho, se pidieron limosnas en las diócesis de Tortosa, Zaragoza y Valencia.

En 1566 el papa Pío V creó la capellanía, con 6 clérigos y un prior, y para albergarlos se construyó la Casa dels Capellans en 1570.

El santuario llegó a tener una hospedería En 1588 se terminaban las obras del pórtico de delante de la iglesia. También este año, en el camino hacia el Santuario, se colocaron los siete peirones que hacen alusión a los Siete Dolores de la Virgen.

En 1590-1595 se construyó un hospital para los pobres.

En 1597 se publicaba el libro “Historia de la adoración y uso de las santas imágenes y de la Imagen de la fuente de la Salud”, de Jaume Prades.

En 1598 se levantaba la Cruz Cubierta, obra de Bautista Vázquez, la última de las 7 cruces que marcaban el camino desde Traiguera.

En 1619 comenzaron las obras de la parte superior de la hospedería, pese a las dificultades económicas del momento. Se acabaron en 1693.

En este siglo XVII la crisis que atraviesa el Santuario provoca la intervención del Ayuntamiento de Traiguera, que finalmente logró la potestad de nombrar a los clérigos y un papel relevante en la vida económica y administrativa del Santuario.



La leyenda de los hermanos pastores que encontraron la imagen de la Virgen


La fundación del actual Santuario parte de la leyenda. Se cuenta que en 1384 los pastores de Cervera del Maestrat, los hermanos Anastasi y Jaume Sorli encontraron una imagen de la Virgen junto a una fuente. A continuación se construyó una pequeña ermita, que hoy ha quedado en los bajos de la hospedería, junto a la fuente, cuya agua se considera desde entonces como sanadora. Y, en efecto, esta agua tiene propiedades curativas, ya que vibra a 43,000 Bovis (como referencia, diremos que el agua que compramos en los supermercados vibra a 6.000 Bovis o menos). Las características especiales de estas aguas fueron uno de los motivos fundamentales por los que este Santuario se convirtió en un centro de peregrinación. De la ermita original no quedan restos; alrededor de ella se fue edificando en las décadas siguientes el actual conjunto monumental.

La imagen que se encontró tenía 47 cm de altura, en estilo gótico. Por detrás estaba vaciada y disponía de unos soportes para ser llevada o colgada. El Niño estaba sobre el brazo izquierdo de la Virgen. Ambos sostenían una manzana en sus manos; la simbología de la manzana, en este caso, es un tanto paradójica, pues esta fruta en el cristianismo es negativa ya que se relaciona con la historia de Adán y Eva, lo mismo que sucede en algunos cuentos, en que es portadora de veneno. Sin embargo, en cultura precristianas, la manzana indica inmortalidad, fertilidad y abundancia, pues es una fruta que crece abundantemente, como sucede en la mitología nórdica, en la que gracias a ella los dioses adquieren la eterna juventud.

La imagen que hoy contemplamos es una copia, ya que la original desapareció en la guerra civil 1936-1939.


El hallazgo de la Virgen está descrito en una de las pinturas murales.



Siete cruces de término que representan los Siete Dolores de la Virgen


Para llegar al Santuario se colocaron siete cruces de término, como representación de los Siete Dolores de la Virgen, que fueron destruidas durante la guerra civil 1936-1939, aunque se conservan algunos elementos (gradas, basas y fustes). Marcaban el camino desde Traiguera al Santuario. Viciana señala en 1563 que las cruces servían «para que no yerren del»(del camino), que eran «muy pulidas y bien acabadas» y que «en cada una de ellas un retrato de los siete gozos de Nuestra Señora, en los quales los devotos peregrinos tienen que contemplar».


En el recinto del Santuario queda, bajo un baldaquino, la última cruz de las siete que marcaban el camino



Las visitas de reyes y Papas a lo largo de los siglos


De la importancia de lugar nos da idea que ha sido visitado por Papas y reyes a lo largo de los siglos. Pasaron por este lugar Alejandro VI (finales del siglo XV), Felipe II (visitó el Santuario tres veces a lo largo de su reinado, segunda mitad del siglo XVI), Don Juan de Austria, Alfonso de Aragón, Margarita de Austria, Felipe IV (visitó el Santuario en 1619), así como los máximos representantes de las Órdenes de Montesa y Hospital. Los Borbones, a partir del siglo XVIII (centuria de bonanza económica), también mostraron gran interés por el Santuario, realizando obras de mejora y favoreciendo el resurgir del lugar como centro de peregrinación de fieles.

El deterioro que siguió en los siglos XIX y buena parte del XX cesó gracias a los trabajos de la Escola Taller de Traiguera y de la Conselleria de Cultura a partir de 1986, que han realizado un excelente trabajo de rehabilitación.

Asimismo, la exposición "Paisatges Sagrats" permitió la recuperación de la decoración original del camarín de la Virgen, la sacristía y el coro alto, y la restauración de cuatro altares.

Gracias a la protección de los monarcas austrias y borbones, se puede afirmar que el Santuario de la Font de la Salut fue el de mayor importancia de las tierras valencianas al menos entre los siglos XVI y XVIII.

Fue declarado en 2007 Bien de Interés Cultural. En la actualidad cuenta con un restaurante y un área recreativa.



Mural en el interior de la iglesia que recuerda los hechos del hallazgo de la Virgen.


La Orden de Santa María de Montesa es una de las cuatro órdenes militares españolas más importantes, junto con las de Santiago, Calatrava y Alcántara. Fue fundada por Jaume II en 1317.

Participó activamente en la Reconquista y en la expansión de la llamada Corona de Aragón por el Mediterráneo. Sus miembros tenían que ser nobles obligatoriamente.

Fue la disolución de la Orden del Temple en 1312 el motivo por el que se fundó la de Montesa. Se trataba de crear una orden militar que contrarrestara en la llamada Corona de Aragón la influencia que estaba adquiriendo la Orden del Hospital. Así pues, los de Montesa recibieron los bienes de los templarios en el Reino de Valencia.

Con Carlos I, en 1523, la Orden de Montesa quedó incorporada a la Corona.

La sede de la Orden estaba en Valencia, en la casa del Temple, a donde se trasladó después de un terremoto en 1748 que destrozó la villa de Montesa, donde se ubicaba en aquel momento.


La presencia de una serie de mujeres de la Biblia es una referencia a la energía femenina y a los cultos a la Madre Tierra.



La Font de la Salut debió llamar la atención de los templarios que se habían refugiado en las Órdenes de Montesa y del Hospital


La Orden de Montesa, lo mismo que la de los hospitalarios, acogió a los miembros de la Orden del Temple cuando ésta fue disuelta a comienzos del siglo XIV. Ello explica muchas de las particularidades y de la potencia energética y sanadora de este Santuario de la Font de la Salut, pues, sin duda, los antiguos templarios dentro de estas órdenes aportarían sus conocimientos y prácticas sobre los lugares de poder, las energías telúricas y, en definitiva, el culto a la Madre Tierra, que, dado el momento histórico que se estaba viviendo, se personificó en la Virgen.

Los templarios atesoraron conocimientos secretos, muchos de ellos procedentes de culturas antiguas, como los egipcios. También adoptaron los conocimientos esotéricos de diversas corrientes del Islam, que encontraron en su estancia en el Próximo Oriente. En algunos castillos templarios se han encontrado laboratorios de alquimia, así como libros y documentos que tratan del mundo del ocultismo y la magia.

La Orden de Hermanos Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, también conocida como Orden de los Hospitalarios o del Hospital, fue fundada en el Jerusalén conquistado por los cristianos en el siglo XII. En principio, su ámbito de actividad fue Tierra Santa.

La Orden del Hospital heredó una buena parte de los bienes de la Orden del Temple cuando ésta fue disuelta en 1312. De esta forma, los hospitalarios atesoraron una gran riqueza. La Orden tenía una rama femenina de monjas, cuyo primero monasterio fue el de Santa María de Sigena (Huesca).


Imagen de la Virgen y el Niño, hoy desaparecida


Cuando tuvieron que marchar de Tierra Santa, tras la conquista de Saladino, recalaron finalmente en la isla de Malta, hasta que en 1798 Napoleón la conquistó en su expedición a Egipto. A partir de ahí se abrió una época de decadencia para la Orden, que en 1845 puede considerarse disuelta, ya que en cada país había tomado una forma diferente. En la actualidad se considera a la Orden de Malta como la sucesora de los hospitalarios.


La Orden de Montesa, lo mismo que la de los hospitalarios, acogió a los miembros de la Orden del Temple cuando ésta fue disuelta a comienzos del siglo XIV.