Románico del Cerrato y los Alcores, Palencia
Cevico Navero, iglesia de Nuestra Señora de la Paz |
Un poco de Historia: una localidad prerromana |
El nombre de esta villa es probablemente de procedencia prerromana: “ce-vico” haría referencia a un poblado amurallado, mientras que “navero” derivaría de la palabra prerromana “naba”, que significa “llanura entre montañas”.
La huella de la presencia humana se remonta a la Edad del Bronce, a finales del II milenio a.n.e., con el asentamiento de la cuesta de la Horca. Seguramente por aquí también estuvieron los romanos, debido a la estratégica posición geográfica de este lugar.
Iglesia de Cevico Navero
En la Edad Media, una vez conquistadas estas tierras a los musulmanes, la repoblación cristiana a finales del siglo IX y parte del X, corrió a cargo de Alfonso III el Magno de Asturias. Llegaron gentes de varias procedencias, del norte de la Península en su mayoría y también mozárabes (cristianos que vivían en la España islámica) provenientes del sur, así como musulmanes que optaron por quedarse tras la conquista cristiana. La primera mención escrita de la localidad es del 1059.
Se levantó una muralla, que convirtió a Cevico Navero en un pueblo-fortaleza, y se construyó un castillo en el “Mons Floridus”. En la actualidad quedan restos de esta muralla, con dos puertas, la del Arco Norte y la de las Eras. Desde el siglo X la localidad perteneció a la Merindad (división territorial, especie de comarca) de Cerrato.
Alfonso III (852-910) reinó entre el 866 y el 910. Fue el último rey asturiano o el primero del Reino de León, ciudad que ostentaría a partir de entonces la capitalidad. Hizo frente a rebeliones nobiliarias, incluso de su propio hijo. Al final, tuvo que abdicar dividiendo el reino entre sus tres hijos. Realizó una gran labor repobladora al norte del Duero, pese a que los musulmanes intentaron varias veces reconquistar la zona. Se autotitulaba como "Hispaniae imperator" o "Hispaniae rex".
También destaca su labor cultural, promoviendo las “Crónicas de Alfonso III”, donde se relata la historia del Reino de Asturias como continuidad del pasado visigodo, afirmando así la legitimidad de su reinado y de su lucha contra los musulmanes. Alfonso III y la reina Jimena |
En el 934 se fundó el Monasterio de San Pelayo, que pronto recibió importantes donaciones.
En 1063 el rey Alfonso VIII donó esta villa al obispo de Palencia, que era su tío.
Entre los siglos XII y XIII se construyó la iglesia de Nuestra Señora de la Paz, en un principio advocada a Santa María.
En el siglo XIII destaca, en el Monasterio de San Pelayo, la figura de fray Rodrigo Cerratense, que escribió “El libro del Cerratense”, obra de un gran valor histórico.
En el siglo XIV Cevico Navero pertenecía al Monasterio de Santa María de la Vid (Burgos), para pasar a propiedad nobiliaria al siglo siguiente. En estos momentos, las gentes de la localidad pagaban 11,616 maravedís en impuestos.
En 1837 se acabó la vida monástica en San Pelayo, debido a la Desamortización de Mendizábal.
Canecillo del exterior: conejo, animal vinculado a la Madre Tierra. Es un animal lunar, que duerme de día y es muy prolífico, por lo que representa la fecundidad y la vida. Los celtas los criaban pero no se los comían.
Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, obra impulsada por Pascual Madoz a mediados del siglo XIX: Pascual Madoz, político español vinculado al Partido Progresista. Ministro de Hacienda durante el bienio progresista, presidiría en 1868 el Consejo de Ministros de España y la Junta Provisional Revolucionaria tras la caída de Isabel II. (fuente: Wikipedia) Villa con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Palencia (6 leguas), partido judicial de Baltanás (2), audiencia territorial y capitanía general de Valladolid (9). Situada en un llano defendido de los vientos N, S y O por las encumbradas cuestas que lo dominan. El clima es sano, sin embargo de lo cual son algo frecuentes las tercianas, efecto de los calores que se reconcentran en el estrecho valle que ocupa y los efluvios del pequeño arroyo que le baña. Tiene 140 casas, generalmente de dos pisos y de muy mala distribución interior, y una plaza pequeña e irregular. Las calles son ordenadas pero mal empedradas y sucias. El pósito consiste en 110 fanegas de morcajo, y la casa de ayuntamiento nada ofrece de particular. Hay una escuela de primeras letras dotada en 1.200 reales, y concurrida por unos 30 discípulos. Una iglesia parroquial bajo la advocación de Nuestra Señora de la Paz, servida por dos beneficiados patrimoniales, uno de ellos con el cargo de párroco; una ermita con el título de Nuestra Señora del Carmen; un cementerio que por su inmediación al pueblo y su posición ningún favor hace a la salud pública, y varias fuentes a distancia de 1/4 de legua hacia el Oriente, de cuyas exquisitas aguas se surte el vecindario. Confina el término N Baltanás; E dehesa de San Pedro y Antigüedad; S Hérmedes y Castrillo de Don Juan, y O Villaconancio y Castrillo de Onielo. El terreno participa de monte y llano, y se divide en cuatro pequeños valles formados por las cuestas ya indicadas y los páramos bastante dilatados que hay sobre ellas; el mayor que viene de O a E termina en el mismo pueblo, y en seguida se separa formando dos más estrechos, el otro se halla a la parte del S. Es de calidad flojo, pedregoso, árido y poco productivo y se labra a dos hojas, cultivando en cada una de ellas como 320 fanegas de segunda, tercera y cuarta clase. También se han hecho bastantes roturaciones en los páramos; pero por ser tierra sumamente endeble, tienen que abandonarla a los 2 ó 3 años. Por las inmediaciones de la villa pasa el ya citado arroyo, de poca agua, aunque de curso perenne, que tiene origen en la dehesa de San Pedro la Yedra y marcha de Oriente a Poniente dejando la población a la derecha. Hay en él un puente formado por una sola piedra, y con sus aguas se riegan varios huertecillos que tienen los vecinos. Los caminos son locales, y la mayor parte de herradura, algo escabrosos, ya por las cuestas y ya por la mucha piedra. La correspondencia se recibe de Baltanás por medio de un encargado. Producciones: trigo morcajo, centeno, cebada, avena y anís; ganado lanar, cabrío y alguno mular; y caza abundante de liebres, perdices, conejos, lobos, raposos y algún venado. En su término se encuentran también bastantes minas de yeso y canteras de piedra tosca. Industria: la agrícola, un molino harinero, el carboneo y la arriería. Población: 134 vecinos, 697 almas.
Capital productivo: 409.495 reales. Imponible: 12.092 reales. El presupuesto municipal asciende a 3.725 reales, y se cubre con el producto de propios y arbitrios. |
Canecillo del exterior: una mano. Las manos tienen un simbolismo muy importante. Representan la creación y la protección. Es algo común al cristianismo y al budismo/hinduísmo (donde se conoce como el abhaia mudra y simboliza la protección de la divinidad), y también aparecen en la cultura hebrea y musulmana con el nombre de 'jamsa', con referencia al numero 5. También se conocía entre los cartagineses como atributo de la diosa Tanit, de donde pasaría a los bereberes como símbolo de protección.
Datos de población |
(datos aproximados, por la conversión de vecinos en habitantes)
- 1528, 620 habitantes
- 1594, 770 habitantes
- 1711, 325 habitantes
- 1751, 625 habitantes, incluyendo 20 viudas, a lo que hay que añadir un religioso, un cirujano, un maestro, un herrero, un pastor, un guarda de campo y un pesador de carne, no incluidos en el padrón; además, 129 casas habitables, 3 inhabitables y 4 en ruinas, un molino harinero y 27 colmenares.
1787, había 18 comerciantes, 16 labradores, 4 estudiantes y 3 militares, un teniente de cura y un sacristán.
1828, 940 habitantes
1847, 697 habitantes, 140 casas, escuela de primeras letras con 30 alumnos, molino harinero, minas de yeso, canteras de piedra tosca, arrieros en la agricultura y elaboración de carbón.
1877, 960 habitantes, 463 hombre y 497 mujeres.
1930, 1.053 habitantes y 358 edificios
2025, 175 habitantes.
Patrimonio arquitectónico |
Además de la iglesia de Nuestra Señora de la Paz.
Monasterio de San Pelayo. Fundado en el 934 en las proximidades de la localidad. Era un cenobio masculino. Llegó a tener grandes posesiones.
Rollo de la Justicia. Ubicado
en la plaza de la villa. Data del siglo XVI, en estilo plateresco. Los
rollos o picota eran el indicativo de que una villa tenía derecho a
administrar justicia, además de sus funciones de castigo público,
donde se ataba al reo para que sufriera la vergüenza y los insultos
de las gentes, ser azotados o, en algunos casos, ajusticiados y
también exponer sus restos.
Las Cortes de Cádiz en 1813 decretaron su demolición.
Un recorrido por la villa. Cevico
Navero cuenta con una magnífica casa del siglo XVI, viviendas
rupestres en la Cuesta de la Horca y dos de las puertas de las
murallas.
La Cuesta de la Horca recibe este nombre porque era el lugar de las ejecuciones de los condenados.
Torreón de Greda. Data del siglo XVII y tiene una altura de 15 metros. Seguramente servía como vigilancia del ganado, ya que por aquí pasaba la Cañada Real de Burgos. También es posible que este torreón formara parte del castillo medieval.
La encina Mata Redonda. La encina conocida como la Mata Redonda tiene 800 años y se ubica en las Cuesta de las Bodegas.
Interior del templo. Pila bautismal gótica del siglo XV
(foto: Ayto Cevido Navero)
Cevico Navero, iglesia de Nuestra Señora de la Paz. El templo |
La iglesia fue construida entre los siglos XII y XIII en estilo románico de transición al gótico. En los dos siglos siguientes fue introducido en este templo el estilo mudéjar (obras hechas por musulmanes que se quedaron en la zona cristiana, y que aportaron a sus trabajos técnicas y gustos islámicos). Nuevas modificaciones en las centurias posteriores.
La primera advocación del templo fue a Santa María. De su época románica sólo se conservan la portada y la parte baja de la torre. Nuestra Señora de la Paz tiene 3 naves y 3 ábsides románicos.
En el exterior tenemos la torre, obra románica en su base y reformada en su parte superior. Es de planta cuadrada y presenta dos cuerpos, el superior alberga las campanas.
La portada norte es el elemento románico más destacado. Presenta 3 arquivoltas con capiteles con figuras humanas. Un pequeño tejaroz contiene decoración con motivos geométricos y animales. La cornisa es lisa y los canecillos son simples.
Quedan los restos de dos portadas más. Una de ellas es de estilo gótico y la otra tiene arco de medio punto y por encima un friso barroco.
La portada norte es el elemento románico más destacado.
En el interior, en las columnas de las 3 naves encontramos capiteles con decoración de bóvidos, un guerrero contra una serpiente y otros guerreros.
El techo está cubierto con un bello artesonado mudéjar del siglo XIV.
También cabe mencionar:
- pila bautismal gótica del siglo XV
- otra pila bautismal
- retablo mayor barroco de 1749
- coro de finales del siglo XV, de estilo gótico mudéjar
- cruz de plata del siglo XVI.
Interior del templo (foto: Ayto Cevico Navero)
Cartel informativo: “Primitiva construcción románica iniciada en el siglo XII, con numerosas reformas posteriores. La edificación fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1992. Destacan sus capiteles, ninguno repetido, con escenas figuradas, en las semicolumnas adosadas a los pilares de sujeción rectangulares.
“La portada principal, que preserva sus orígenes románicos, se abre en el muro norte y aparece resguardada por un tejaroz. Las tres naves de su interior aparecen cubiertas por espléndido artesonado mudéjar del siglo XIV y la cabecera se cubre con una bóveda de crucería. Destaca una pila bautismal del siglo XV con rica decoración, así como los retablos y varias esculturas barrocas.” |










