Románico de la Hoya de Huesca



 Casbas, Nuestra Señora de la Gloria



 Un poco de Historia

El monasterio data del siglo XII. Fue fundado como monasterio femenino en 1173 por Oria de Pallars, esposa de Arnau Mir, pues estas tierras pertenecían entonces a los condes de Pallars Jussà. Oria de Pallars contó con el apoyo del obispo de Huesca, que anteriormente había sido abad de Poblet. Parece ser que la intención de construir un monasterio era para que sirviera de panteón para la familia de los Condes de Pallars, siguiendo el ejemplo de los Condes de Barcelona en Ripoll. Consta como enterrados aquí tanto Oria como su hijo y su nieta.



Monasterio femenino de Casbas. Aspecto desde la entrada



Alfonso II de Aragón (1164-1196) concedió grandes privilegios y donaciones al monasterio, por lo que sus posesiones se extendieron por la Hoya de Huesca y el Somontano. Entre los privilegios estaba el de nombrar alcaldes de los pueblos de la zona, pues la abadesa tenía la jurisdicción civil y criminal sobre los pueblos de su señorío. Uno de los impuestos a que estaban sometidos los pobladores del señorío de Casbas consistía en que cada familia tenía que dar una gallina cada año al monasterio. Esto convirtió a Casbas en uno de los mayores gallineros de Aragón y facilitó la confección de “suspiros”, un postre hecho con clara de huevo a modo de merengue.

En 1196 el Papa Celestino III (1191-1198) desvinculó al monasterio de la diócesis de Huesca y permitió que se rigiese por la orden cisterciense de San Benito. En 1209 pasó a depender de la abadía de Morimond (Francia).

La época más gloriosa del monasterio fueron los siglos XVI y XVII, en que se produjeron muchas ampliaciones. Su estructura actual se debe a reformas hechas en el siglo XVIII. A esta comunidad de monjas fueron a parar a lo largo de los siglos jóvenes de las familias más pudientes de Aragón.

La Desamortización de Mendizábal (siglo XIX) le privó de la mayoría de sus posesiones, aunque la comunidad religiosa continuó su vida en el monasterio. También sufrió una gran destrucción durante la Guerra Civil 1936-1939.

En 2004 sólo quedaban 3 monjas con edad muy avanzada y salud precaria. Se decidió su cierre y puesta en venta, cosa que tuvo lugar 3 años después. En 1979 el monasterio fue declarado Monumento Histórico-Artístico y en 2004, antes de su puesta en venta, Bien de Interés Cultural.

Como señala García Omedes, “junto con los monasterios de Santa Cruz de la Serós, Villanueva de Sigena y Cambrón, configuró la nómina de monasterios femeninos de Aragón.”



 El monasterio

Se accede al interior a través de un pasillo abovedado, que es la parte inferior de la torre del homenaje, resto de las antiguas murallas. Se llega a un patio en torno al que se articulan las dependencias monásticas. Aquí encontraremos la fachada de la iglesia y su portada románica del 1200 aproximadamente; contiene un crismón.



La portada de la iglesia. Destaca el crismón



El interior de la iglesia sufrió grandes reformas en el siglo XVII. Nos quedan capiteles con decoración vegetal y un capitel historiado en el ábside central: una escena de lucha que recuerda la lucha leonesa de Navarrete (La Rioja).

La iglesia es de planta de cruz latina y de una sola nave. La cabecera acaba en tres ábsides. En el crucero veremos los escudos de 4 abadesas.



Interior de la iglesia.

Foto: arteguías


Un magnífico coro data del siglo XVI y es obra de Juan Bierto. También podemos contemplar una tabla dedicada a san Bernardo de Claravall y otra a la Virgen y el Niño, ambas del siglo XVI. La magnífica tabla de Santa Úrsula se guarda en el MNAC; data del 1300 y representa escenas de la vida de la santa.



Tabla de Santa Úrsula. Se guarda en el MNAC

Foto: MNAC


Encontraremos capiteles en las ventanas de los ábsides: un hombre agarrando dos pájaros; dos grifos; dos leones con un hombre saliendo de sus bocas; otros animales; y dos monjes sujetando un monstruo.



Capitel del interior: dos monjes cogiendo un monstruo.
Foto: arteguías


Dos monjes agarrando a un monstruo significa el enfrentamiento entre el plano superior o más espiritual (los monjes) y el plano inferior o más material (el monstruo). Lo espiritual trata de vencer a lo material.

El claustro data de los siglos XIV y XV en estilo gótico, aunque ha sido muy modificado a lo largo del tiempo. Se le añadió un segundo piso en el siglo XVIII. En la sala capitular podemos contemplar dos laudas sepulcrales de dos abadesas.



Sepulcro de una abadesa

Foto: arteguías


La orientación del templo es de 65º aproximadamente, es decir, prácticamete la salida del sol en el solsticio de verano.



Capitel del exterior: lucha libre, posible referencia a un deporte practicado en la Edad Media.
Foto: romanicoaragones.com


La lucha leonesa consiste en hacer que el contrincante toque el suelo. Se remonta a las tribus astures, cántabras y celtas anteriores a la llegada de los romanos. En su origen era una muestra de virilidad y con ella se defendía el honor de la comunidad, tribu, o aldea.



 Fuente, lavadero y pozo de hielo

Del cartel informativo: “Como resulta habitual en los monasterios medievales, el cisterciense de Santa María de la Gloria de Casbas, fundado en 1172, reúne diferentes estructuras vinculadas al aprovechamiento del agua. Algunas de ellas, como los 16 molinos que llegó a poseer, son el fiel reflejo de la grandeza que alcanzó el cenobio femenino impulsado por doña Oria, condesa de Urgel.

“La fuente construida en el interior del recinto monástico sigue un extendido modelo renacentista y es de arco rebajado apoyado en impostas, como ocurre en las fuentes de Sieso de Huesca y Sesa. La fecha de 1835 inscrita en la clave del arco debe corresponder a una reconstrucción fiel a la fuente original que, según el estudioso Antonio Naval Mas, pudo ser obra de Juan Vélez, quien a mediados del siglo XVI realizó la Peralta de Alcofea. Alimentado por la misma agua se encuentra el lado del lavadero.



Vista general de la entrada


“Otra obra destacada del patrimonio hidráulico de Casbas es su pozo de hielo, datado en 1639 y hoy reconstruido. Se encuentra a la vera del arroyo del Tejar, en la margen derecha de la carretera A-1228, dos kilómetros antes de llegar desde Huesca a Casbas. Su falsa cúpula formada por aproximación de hiladas destaca entre el arbolado. Es una nevera urbana o de producción, las menos frecuentes en la provincia (la mayor parte eran de abastecimiento o de montaña). Tiene planta circular de 6 m. de diámetro y algo más de profundidad. No lejos de Casbas hay pozos de hielo visitalbes en Loporzano y Salillas.”